Cambios Libres
Es aquella condición en la que el tipo de cambio se permite que varíe de una forma continua junto con las variaciones de su oferta y demanda mundiales. Desde el punto de vista del intercambio internacional, se considera a una moneda como una mercancía que facilita el intercambio de otras mercancías y, al igual que otras mercancías, su valor de cambio por otras monedas está sujeto a las leyes de oferta y demanda. En los cambio libres, si la oferta de una moneda, es decir, la cantidad ofrecida para venderse en el mercado en cualquier momento supera la demanda existente, su valor de cambio tenderá a descender y, de esta forma, estimulará la demanda y disminuirá el exceso de oferta. Cuando el valor exterior de una unidad monetaria no está fijado en función de un metal precioso como el oro, no está mantenido por la acción gubernamental, nominalmente se encuentra libre de fluctuar sin ningún límite. Unas fluctuaciones amplias e impredecibles pueden considerarse dañosas para el comercio exterior de un país, y esto ha llevado a que la mayoría de los países fijen un conjunto de métodos artificiales para asegurar la estabilidad de su tipo de cambio.